ArgosTMS

Un motor a medida para el par y el tipo de texto

Una reivindicación no se revisa como un prospecto. En el mismo par se dan de alta varios motores, cada uno con las reglas de ese material.

Tipos de plomo encajados en un torchio de imprenta.
Tipos móviles en un torchio. Fotografía: Thomas Quine. CC BY 2.0. Wikimedia Commons.

El francés jurídico de un proyecto no es el inglés de válvulas de otro. Y el inglés-español de una reivindicación no es el inglés-español de un prospecto. Mandar los dos por el mismo motor —o por un prompt único para todos los encargos— es el dolor de quien ya sabe cómo tiene que salir el texto y lo ve volver mal. El problema no es «tener traducción automática». Es que la pasada no conoce ese par, ese material, esas reglas.

El motor es de ese par

En Argos un motor se da de alta con idiomas de origen y de meta. El motor propone el borrador, y una pasada de revisión automática trabaja sobre ese borrador: no vuelve a traducir desde cero.

Quien tiene el proyecto configura los motores de ese par. El mismo EN → ES puede llevar más de uno.

El mismo par, otro tipo de texto

Patentes, jurídico, prospectos, manuales: son ejemplos. Se da de alta un motor por material, y puede haber más, a medida para el cliente que los necesite. Cada uno lleva su texto de revisión —qué debe respetar esa pasada en ese tipo de documento—. En el encargo se elige el motor de ese texto, para que la revisión ajuste fino a la expectativa, no a la de otro género.

Una reivindicación pide fidelidad, referencias de publicación, numeración. Un escrito jurídico pide cláusulas y citas. Un prospecto pide dosis y denominación. No es el mismo encargo de revisión.

Las reglas las trae el cliente

Cada motor lleva un texto de revisión: qué debe respetar esa pasada —fidelidad, terminología, lo que el cliente ya ha marcado en rojo para ese tipo de documento. No es una lista genérica de avisos. Es el encargo de revisión de ese motor, escrito por quien conoce el material. La IA se adapta a ese material en la traducción y en la revisión.

El glosario, si lo hay

Opcional. Los términos viven por par de idiomas, y pueden ir ligados a cliente, sector y tipo de texto. Se importan y exportan en TMX o CSV. Si están, entran en el borrador y en la revisión. Un reemplazo en el editor se reutiliza en los segmentos siguientes.

No hace falta una base de diez mil entradas. Sin glosario, la IA sigue adaptándose a ese tipo de texto con una efectividad alta.

Qué no hay que esperar

Lo que el sistema evita es traducir todos los pares —y todos los tipos de texto— con el mismo motor, y que la pasada de revisión ignore las reglas de ese material.